1.-Bellezas

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Uniformes escolares.

sábado, 18 de septiembre de 2021

XXXV.-Itsukushima Shrine.a



Introducción.


La religión sintoí­sta surgió durante el perí­odo prehistórico Yayoi. Tiene raí­ces chamanistas. Es relativamente simple y sin complejas mitologí­as que la den colorido y vistosidad.

Historia.

Solamente adquirió algo de estructura doctrinal, incluso moral, hacia el siglo VI, para diferenciarse de las creencias budistas, taoí­stas y confucionistas que llegaban arrolladoras del sur del continente.
Hacia el año 645 se organizó un sistema religioso más sistemático. La familia Imperial  comenzó a donar y promover determinados santuarios importantes (alrededor de 3.000 en el siglo X) y eso la hizo más dependiente de la familia imperial y más sometida a normas sociales.
En el Japón, el budismo entró con fuerza hacia mediados del siglo VI. El sintoí­smo se mezcló con la nueva corriente. Se tiñeron de budismo los “kami”, como si de reencarnaciones búdicas se tratara.
Una revelación en el santuario de Ise en el 743 afirmó que la diosa tutelar “Amaterasu” era sólo una reencarnación del Buda Vairocana.
Se multiplicaron los templos budistas, en los se adoraba a los kami sintoí­stas y los sacerdotes budistas se integraron con los santuarios sintoí­stas. En multitud de lugares, tales como los templos de Ise Shrine, el culto mixto se impuso. Con todo hubo resistencias y determinados lugares sintoí­stas se mantuvieron puros y sin alteraciones.
Por influencias búdicas, el culto sintoí­sta adoptó nuevas ideas e incorporó el lenguaje escrito. Fue racionalizado con esquemas teóricos, como el conocido de Ryobu Sinto (Aspecto Dual Sintoí­sta). El culto dual de Amaterasu-Vairocana adquirió cierta extensión.

A nivel popular, se representaban las dos divinidades por los “yamabushi” errantes (sacerdotes de las montañas), que atendí­an y guiaban al pueblo con mezcla de ritos budistas y sintoí­stas.
En el siglo XIII, algunos grupos sacerdotales de Ise y Kyoto comenzaron a separar de nuevo los cultos. Watarai Sinto (nombre de uno de estos grupos), comenzó a orientar el sintoí­smo hacia el naturalismo, el kami naturaleza universal, un espí­ritu creador que yace bajo todas las cosas, incluso de los budas.
El pensador Yoshida Kanemoto elaboró la doctrina sincrética de que todas las religiones latían en el culto a los kami. Su escuela, Yoshida Sinto, se hizo importante a partir de la entrada en escena del segundo Tokugawa en 1603.

Se divulgaron las corrientes del Kokugaku (aprendizaje nacional) y las escuelas que surgieron a fines del siglo XVII fueron inspiradas por Yoshida Sinto, que intentaba renovar la tradición nacional. Se exaltó la idea patriótica religiosa, que intentaba mejorar el gobierno y limpiarlo de la influencia extranjera.
Se purificaron los textos antiguos, como el Kojiki. Su escrito más representativo, el Motoori Norinaga, se divulgó notablemente
La fe en “Fukko (resucitado) Sinto”, ayudó a aumentar el nacionalismo antioccidental. Comenzaron a promover actitudes claramente racistas: los japoneses como exclusivos hijos del sol, destinados a dirigir el mundo.
Los nacionalistas , que derrocaron a los  Tokugawa durante la restauración Meiji de 1868, hicieron suya la ideologí­a Fukko Sinto. Surgió así­ el nuevo credo del gobierno del Estado. El sintoí­smo y el budismo fueron separados por decreto en 1868. Se eliminaron las efigies budistas de los santuarios sinto.
Los sacerdotes, de hechos, se convirtieron en  funcionarios, tuvieron que someterse a una disciplina. Se inauguró un “sintoí­smo estatal”. Los santuarios más importantes fueron nacionalizados. Hacia 1930 los santuarios sintoí­stas se habí­a convertido en centro de propaganda racista y nacionalista radicalizada.
Después de la segunda guerra mundial, el sintoísmo insistió con menos énfasis en la mitología y el mandato divino de la familia imperial. En cambio, los templos tendían a centrarse en actividades sociales, destinadas a ayudar a la gente corriente a mejorar sus condiciones o a sí mismos manteniendo buenas relaciones con los antepasados ​​y los dioses.
 Después de la guerra, la práctica general de los rituales sintoístas no disminuyó. La explicación que normalmente se da a esta anomalía es que, tras la desaparición del sintoísmo estatal, la religión ha vuelto a su posición tradicional, arraigada culturalmente, en lugar de impuesta. En cualquier caso, el sintoísmo y sus valores siguen siendo un componente fundamental de la vida y la mentalidad japonesa.

Clasificación religiosa. 

El sintoísmo es una religión difícil de clasificar. Por un lado, puede considerarse verdaderamente como una forma muy organizada de animismo , pero la presencia de una mitología definida la convierte más en una religión politeísta con rasgos chamánicos .
La vida después de la muerte no es una preocupación principal y se pone más énfasis en encontrar la armonía en este mundo que en prepararse para el próximo. El sintoísmo no tiene conjuntos vinculantes de dogmas , ningún lugar sagrado por encima de todos los demás para adorar, ninguna persona o kami considerados más sagrados que otros, y ningún conjunto definido de oraciones .. Más bien, Shinto es una colección de rituales y métodos destinados a mediar en las relaciones entre humanos y kami. Estas características le dan al sintoísmo un carácter de plenitud simple y eficaz, características que le permiten sobrevivir hoy en día, convirtiéndolo en una importante y milenaria religión. 
Estas prácticas se originaron orgánicamente en Japón durante muchos siglos y fueron influenciadas por el contacto con religiones extranjeras, especialmente la china. Tenga en cuenta, por ejemplo, que la palabra sintoísta es en sí de origen chino y que muchas de las codificaciones de la mitología sintoísta se formaron con el propósito explícito de responder a la influencia cultural china. De la misma manera, el sintoísmo ha tenido y continúa teniendo una influencia dominante en la práctica de otras religiones en Japón. En particular, también podría discutirse bajo el título de budismo japonés , ya que las dos religiones han ejercido una profunda influencia mutua a lo largo de la historia de Japón.

Algunos creen que el sintoísmo se utilizó para la legitimación ideológica durante la fase militarista que siguió a la Restauración Meiji. 
Dado que el sintoísmo no tiene fuentes de autoridad absoluta, algunos creen que fue una expresión natural de las creencias de la gente, explotada por nacionalistas radicales que deseaban unificar Japón. Otros cuestionan si el énfasis de Shinto en la singularidad japonesa ha hecho que estos desarrollos sean inevitables. 
Incluso hoy en día, algunas facciones de extrema derecha en la sociedad japonesa quieren que se enfatice más el sintoísmo y que aumente la reverencia hacia el emperador, como parte de un proyecto para llevar al país al lugar que le corresponde como la nación líder del mundo. A pesar de esto, para la mayoría de los japoneses, seguir el sintoísmo no significa expresar desprecio por otras naciones, sino más bien expresar amor por la naturaleza de Japón y del mundo entero, de las personas y los espíritus y deidades que lo habitan.


El culto a los templos sintoístas en Japón.

ana karina gonzalez huenchuñir


El Sintoísmo y el Budismo son las dos religiones mayoritarias en Japón, por lo que todos a lo largo de todo el país encontramos estos dos tipos de templos: templos budistas y templos sintoístas. Las dos creencias han convivido centenares de años en harmonía y, aunque la religión no juegue un papel preponderante en la vida diaria de los japoneses, la mayoría de ciudadanos del país asiático se identifica con una de ellas, incluso con ambas.


ana karina gonzalez huenchuñir

El templo sintoísta. 

Los templos sintoístas reciben el nombre de jinja (神社). Lugar de culto y morada de los dioses llamados kami (神). Albergan en su interior objetos sagrados bajo custodia y lejos del alcance de los curiosos. Los japoneses visitan estos templos durante las festividades de Año Nuevo, durante el setsubun (節分), el shichigosan (七五三) y otras celebraciones. A los recién nacidos tradicionalmente se les lleva a los templos sintoístas y muchos matrimonios son oficiados en los jinja.

Torii

El acto de veneración y culto en un templo sintoísta recibe el nombre de sanpai (参拝).

Haz una reverencia antes de cruzar el torii. Ten presente que estás a punto de entrar en un lugar sagrado.
Utiliza el agua del chōzuya (手水舎) para purificarte. Vierte el agua recogida mediante el hishaku (柄杓) en tu mano izquierda y repite la acción con la mano derecha. A continuación deja caer otra vez el agua sobre tu mano izquierda y enjuágate la boca. Seguidamente, purifica de nuevo tu mano izquierda y levanta el hishaku para purificar con el agua sobrante el mango del mismo. Finalmente, y después de haber vaciado el hishaku, devuélvelo al lugar donde estaba.
Camina hacia el altar del templo por el sandō.
Haz una reverencia delante del saisenbako (賽銭箱) y lanza tu 
ofrenda a modo de dinero dentro de la caja. Se puede donar la cantidad de dinero que uno desee, aunque se dice que las monedas de 10 y 500 yenes traen mala suerte. Por otro lado, las monedas de 5 yenes o goen (五円 
ごえん) dicen que traen buena suerte y es que en japonés se pronuncia igual que “suerte”, goen (ご縁). Si nos decantamos por los billetes, estos deben ser nuevos y colocados dentro de envoltorio blanco con nuestro nombre y dirección.
Coge la cuerda y haz sonar la campana para alejar los malos espíritus y demonios. Si hay mucha gente esperando puedes obviar este paso.

Haz dos reverencias, dos palmadas y vuelve a realizar una reverencia. Este acto recibe el nombre de nirei-nihakushu-ichirei (二礼二拍手一礼). Las dos primeras reverencias deben ser profundas, luego junta las dos manos cerca del pecho en posición de rezo, sepáralas hasta los hombros y hazlas sonar dos veces. A continuación, con las manos juntas delante del pecho y en posición de rezo haz tu oración en silencio. Finalmente, coloca las manos a ambos lados de la cadera y realiza la última y sentida reverencia.
Da media vuelta y disponte a bajar las escaleras. Quizás decidas comprar un omamori(お守り),un omikuji (お神籤),un ema (絵馬) o pasees alrededor del templo sintoísta antes de abandonarlo.

música sintoísta

Torii

El torii (鳥居) es la puerta que separa el resto de la sociedad de la morada de los dioses. Hay que realizar una reverencia al acceder al recinto, lo mismo que haríamos al entrar en casa de otra persona. Al término de la visita, y una vez cruzado el torii, volvemos a hacer una reverencia de cara al templo sintoísta.

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Como andar por el sandō.

El pasaje, una vez cruzado el torii y hasta el edificio del templo sintoísta, recibe el nombre de sandō (参道). Este camino está reservado al desfile de los dioses. Así pues, deberías evitar andar por el medio como acto de respeto hacia las deidades del jinja. Cuando sea necesario cruzar por en medio del sandō, abaja la cabeza como muestra de respeto o haz una reverencia antes de cruzar.

Omikuji

El término omikuji significa, literalmente, “fortuna divina”. Se trata de un papel escrito con la fortuna de su comprador. Se puede adquirir por unos 100 o 200 yenes dependiendo del templo. En algunos lugares podemos seleccionarlos al azar directamente de unas cajitas expuestas al público, aunque en la mayoría de santuarios y templos habrá que agitar un recipiente de forma hexagonal y extraer una varilla de bambú; cada una tiene escrita un número que nos indica de que caja hay que coger nuestro omikuji.

Generalmente, el papel mostrará nuestra suerte según el ranking daikichi (大吉), kichi (吉), chūkichi (中吉), shōkichi (小吉) y kyō (凶), o excelente suerte, buena suerte, mediana suerte, poca suerte y mala suerte respectivamente. Los agraciados con el omikuji de la buena suerte suelen llevárselo a casa, mientras que los poco afortunados lo atan en el lugar del templo destinado a ello.

Omamori

Los omamori son amuletos que se venden en los templos sintoístas de Japón. Su nombre proviene del verbo mamoru que significa “proteger”, “cuidar” o “defender”. Existen muchas variedades y diseños de omamori con diferentes funciones como seguridad al volante, mejor suerte, pasar los exámenes de la universidad, prosperidad en los negocios, encontrar el amor o un embarazo saludable, etc. Suelen comprarse a principios de año y guardarse a lo largo del mismo para terminar siendo quemados.

Ema

Ema significa “imagen de caballo” y se trata de pequeñas placas de madera donde lo devotos de la religión sintoísta escriben sus oraciones. Suelen colgarse en los templos donde se cree que los dioses los reciben.

Con todos estos datos estamos seguros de que la próxima vez que visites un templo sintoísta ¡parecerás todo experto.

ARQUITECTURA.


Sandō

ana karina gonzalez huenchuñir


Un sandō (参道 camino de visita) en la arquitectura japonesa es el camino que conduce tanto un santuario sintoísta como a un templo budista.1​ Su punto de origen usualmente se ubica en las puertas torii sintoísta o en el sanmon budista, que marcan el comienzo del territorio del templo o santuario. Pueden tener también linternas de piedra y otras decoraciones en algún punto del camino.

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Un sandō puede ser denominado como omote-sandō (表参道), si es la entrada principal, o un ura-sandō (裏参道) si es una entrada secundaria, especialmente si es en la parte trasera; también en ocasiones pueden haber caminos laterales waki-sandō (脇参道). por ejemplo, el famoso distrito de Omotesandō en Tokio, toma su nombre por el acceso principal del Santuario Meiji, que se ubica cerca.


El honden (本殿 salón principal) (también llamado shinden (神殿?) o a veces shōden (昇殿), como en el caso del Santuario de Ise) es el edificio más sagrado en un santuario sintoísta, hecho específicamente para uso del kami consagrado en el santuario, usualmente simbolizado como un espejo o a veces como una estatua.​ El edificio está ubicado normalmente en la parte trasera del santuario y cerrado al público en general.​ En la parte frontal se ubica ocasionalmente el haiden, o el oratorio. El haiden conecta por lo general al honden por el heiden, o sala de ofrendas.

Físicamente, el honden es el corazón del complejo del santuario, concetando con el resto del santuario y protegido del acceso del público por un muro llamado tamagaki. Es relativamente pequeño y con un gablete. Sus puertas usualmente se mantienen cerradas, excepto en los matsuri, donde los sacerdotes kannushi son los únicos que pueden entrar a realizar los rituales.​ El rito la apertura y cierre de esas puertas es considerado como un momento muy importante en la vida del santuario.​ Dentro del honden se guarda el go-shintai (御神体), literalmente, "el cuerpo sagrado del kami". El go-shintai es actualmente no divino, pero es un repositorio temporal del kami consagrado.

También es importante saber que el honden a veces puede estar completamente ausente, por ejemplo, cuando el santuario se ubica en una montaña sagrada el cual es adorado, o cuando haya un himorogi o un yorishiro cercano que sirva como un medio más directo de adoración al kami.​ El Santuario Ōmiwa en Nara, por ejemplo, no contiene imágenes u objetos sagrados porque se cree que el santuario rinde culto a la montaña de donde se erige. Por esa razón el santuario posee un haiden (拝殿 sala de adoración), pero no un honden.

otro santuario importante sin un honden es Suwa Taisha, santuario principal de la red de santuarios Suwa.

La estructura del honden's determina el estilo arquitectónido del santuario. Existen muchos pero tres son de importancia particular (taisha-zukuri, shinmei-zukuri y sumiyoshi-zukuri) porque son los únicos que preceden a la llegada del budismo en Japón, y tienen por lo tanto un significado histórico y arquitectónico. Son ejemplificados respectivamente por los honden en Izumo Taisha, el Santuario Nishina Shinmei y Sumiyoshi Taisha. El arquitecto alemán Bruno Taut comparó la importancia del honden del Santuario de Ise con el Partenón griego.

El heiden (幣殿 "salón de ofrendas") es una sección del santuario sintoísta donde se ubican las ofrendas. Por lo general consiste de una sección que conecta el honden (santuario principal) con el haiden (oratorio). En el heiden las ofrendas (heihaku) que consisten en tiras de papel o seda o ropa de color blanco y rojo, son ofrecidos a los kami.

A veces es llamado ishi-no-ma (石の間 ) si el santuario es construido con el estilo Ishi-no-ma-zukuri (o gongen-zukuri)​ También se le llama chūden (中殿?). A pesar de su nombre, es el sitio para realizar rituales.

El tamaño del heiden también varía de tamaño considerable y hay algunas excepciones sobre su ubicación. Por ejemplo el heiden de Naikū en el Santuario de Ise está ubicado más allá de los cuatro muros que rodean el precinto sagrado.



Kannushi

Un kannushi viste un jōe, acompañado por una miko.


Un kannushi (神主 "maestro de dios", también pronunciado como kamunushi), también llamado shinsoku (神職 "empleado de dios"), es la persona responsable del mantenimiento de un santuario sintoísta, así como de encargarse de la adoración al kami.

Originalmente, los kannushi fueron intermediarios entre los kami y podían transmitir su voluntad a los humanos comunes. Un kannushi era un hombre capaz de hacer milagros o un hombre santo, que por su práctica de ritos purificatorios, era capaz de trabajar como un médium para un kami, pero posteriormente el término evolucionó como un sinónimo de shinsoku, como un hombre que trabaja en un santuario y ofrece ceremonias religiosas.

En tiempos antiguos, debido a la superposición de poderes religiosos y políticos dentro de un clan, era el líder del clan que dirigía a sus hombres durante las funciones religiosas, o podría ser otro oficial. Posteriormente, el rol evolucionó en una forma separada y más especializada. El término aparece de primera mano tanto en el Kojiki (año 680) y el Nihonshoki (año 720).​ En ambos libros, tanto la Emperatriz Jingu como el Emperador Suinin se convirtieron en kannushi.​ Dentro del mismo santuario, por ejemplo en el Santuario de Ise o en el Santuario Ōmiwa, puede haber varios tipos de kannushi como Ō-kannushi (大神主), Sō-kannushi (総神主), o Gon-kannushi (権神主).​

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Los kannushi pueden contraer matrimonio y tener hijos, de los cuales usualmente les heredan la posición.​ A pesar de que, en la actualidad, legalmente no se da un estatus hereditario, continúa haciéndose en la práctica.​ El vestuario que usan, por ejemplo el jōe, el ebōshi y el kariginu, no tienen un valor religioso, y sólo son adornos usados en el pasado por la corte imperial.​ Este detalle sólo revela la conexión cercana entre la adoración de los kami y la figura del Emperador.4​ Los kannushi son asistidos por mujeres llamadas miko.

Para convertirse en kannushi, debe estudiar en una universidad aprobada por la Asociación de Santuarios Sintoístas, por lo general en la Universidad Kokugakuin de Tokio o aprobar un examen equivalente que lo certifique. Las mujeres también pueden convertirse en kannushi y las viudas pueden suceder a sus esposos en su trabajo.




Shintai

 (en japonés, 神体 'cuerpo del kami', o también go-shintai, 御神体, 'cuerpo sagrado del kami'), dentro de la religión sintoista se denomina así a los objetos físicos en el interior o cercanos a los santuarios sintoistas a los cuales se les considera como repositorios en los que los espíritus (kami) residen.

Los shintai no son por sí mismos parte de los kami, sino que son repositorios temporales que los hacen accesibles a los seres humanos para su veneración.​ Hay algunos shintai de necesidad yorishiro, esto es, objetos que por su propia naturaleza son capaces de atraer a los "kami".

Descripción

Los shintai más comunes son objetos manufacturados como espejos, joyas (como las joyas "magatama", por ejemplo) y esculturas de los kami llamadas shinzō (神像), sin embargo, también pueden ser objetos naturales como rocas, montañas, árboles y cascadas.

Algunos shintai famosos incluyen los tesoros imperiales de Japón, el Monte Miwa, las cascadas Nachi y las rocas Meoto Iwa. Muchas montañas como el Monte Miwa o las tres montañas de Kumano (Kumano sanzan) son consideradas shintai por lo que son llamadas shintaizan (神体山), que significa, "montaña sagrada".​ El más famoso de todos los shintai es el Monte Fuji.

Un yokozuna, un peleador de sumo en la cima de la pirámide de poder, es un shintai viviente. Por esa razón, su cintura es circundada por una cuerda sagrada shimenawa, a finde protegerlo de espíritus malignos. Un kannushi, eso es, un sacerdote Shinto, puede convertirse en un shintai viviente cuando un kami entra a su cuerpo durante una ceremonia religiosa.

Fundar un nuevo santuario requiere la presencia de un shintai natural preexistente en el lugar o uno artificial, el cual se adquiere o se fabrica para tal efecto. Un ejemplo de lo anterior con las cascadas Nachi, veneradas en el santuario Hiryū Kumano Nachi Taisha, habitadas por un kami llamado Hiryū Gongen.​ En el segundo caso, el mitama (espíritu) del kami es dividido en dos a través de un proceso llamado kanjō y una de las mitades es almacenado en un yorishiro. Este es el proceso que permite la creación de redes de santuarios que hospedan al mismo "kami" como, por ejemplo, las redes del santuario Hachiman, santuario Inari o el santuario Kumano.

Debido a que con el paso de los años el shintai es envuelto en capas y capas de algodón precioso y almacenado dentro de cajas que a su vez se introducen en nuevas cajas sin siquiera ser inspeccionado, en muchas ocasiones su identidad exacta es olvidada.

La función principal de un santuario es albergar y proteger su shintai y el kami que lo habita.​ Si un santuario tiene más de un edificio, aquel que contiene el shintai es llamado honden y es dedicado al uso exclusivo del kami, por lo que está cerrado al público y no es usado para hacer oración o para ceremonias religiosas. El shintai solamente deja el honden durante los festivales (matsuri), cuando es colocado en un palanquín sagrado (mikoshi) y llevado por las calles y entre los devotos. El palanquín es usado tanto para proteger físicamente el shintai y ocultarlo a la vista.



Un santuario rodeado por un tamagaki


Un tamagaki (玉垣) Es una valla que rodea un santuario sintoísta japonés, una zona sagrada o un palacio imperial.​ Se cree que fue inicialmente solo una barrera de matorrales de árboles, desde entonces el tamagaki se ha hecho de una variedad de materiales como madera, piedra y, en los últimos años, hormigón. Dependiendo del material y la técnica utilizada, tales cercas tienen una variedad de nombres:

valla de madera (板玉垣 ita tamagaki) hecho de tablas gruesas o poco terminadas

valla de madera sin descortezar (黒木の玉垣 kuroki no tamagaki?) hecho de tablas o troncos sin descortezar,

valla de madera cuadrado (角玉垣 kaku tamagaki),

valla de enrejado cuadrado (角格子玉垣 kakugōshi tamagaki) y valla de enrejado diagonal (筋違格子玉垣 sujikaigōshi tamagaki?),

valla de bermellón (朱玉垣 shutamagaki),

(竪籤玉垣 tatehigo tamagaki) hecho del tiras finas de bambú o madera,

(透垣 sukashigaki)

Las vallas simples de los tiempos antiguos y medievales se hicieron más elaborada en Japón premoderno con la adición de techos, revestimientos de madera y rejas entre postes. Un ejemplo es el (東西透塀 Tōzai Sukibei) Alrededor del santuario principal de Nikkō Tōshō-gū.

Descripción

Si el área cerrada está rodeada de múltiples vallas, en general, la más interna se llama (瑞垣 mizugaki). El santuario interior (内宮 naikū) del santuario de Ise está rodeado por cuatro vallas, de afuera hacia adentro estas son :. (板垣 itagaki), tamagaki exterior e interior y mizugaki. En Ise estas vallas tienen áreas separadas para los adoradores de diferentes estatus. A todos los visitantes se les permite pasar una puerta a través de la valla de itagaki más externa, mientras que tradicionalmente solo los miembros de la familia imperial se les permitió pasar por el segunda valla, el tamagaki exterior. Hoy este privilegio se ha ampliado a los representantes electos. Alcaldes locales y los miembros de las asambleas adoran en los aleros interiores del tamagaki exterior, los representantes de los gobiernos de las prefecturas, los funcionarios del santuario de Ise se paran a mitad de camino entre el tamagaki exterior e interior. Los miembros del primer ministro de ambas cámaras de la dieta y otros altos funcionarios electos se les permite a las afueras de la puerta de entrada al tamagaki interior. La entrada al tamagaki interno se limita a los miembros de la familia imperial y solo al emperador y a la emperatriz se les permite entrar a través de la valla de mizugaki más interna.

El tamagaki y la puerta tradicional torii a veces son reemplazados por un corredor cubierto llamado kairō y una puerta rōmon. Originalmente budista, tampoco fue inicialmente típica de los santuarios, pero con el tiempo llegó a desempeñar el papel del tamagaki más tradicional.5​ Un ejemplo famoso es Iwashimizu Hachiman-gū, en la prefectura de Kioto. Este fenómeno fue causado en parte por la fuerte influencia del budismo en la adoración kami debido a la fusión sincrética del budismo y la religión local (Shugo shinbutsu).

Plano de un santuario sintoísta, el
 número 12 corresponde a un tamagaki


 Plano de un santuario sintoísta: 1. Torii , 2. Escaleras de piedra, 3. Sandō , 4. Chōzuya , 5. Tōrō , 6. Kagura-den (edificio dedicado al teatro Noh o danza sagrada Kagura , 7. Shamusho (administración oficina), 8. Ema , 9. Sessha / Massha , 10. Komainu , 11. Haiden , 12. Tamagaki , 13. Honden.

Shamusho

Entre los edificios que se encuentran en la parte interior del recinto del santuario encontramos las oficinas, conocidas en japonés como shamusho. En este espacio suelen estar los sacerdotes y las asistentes (miko) del santuario para informar sobre el lugar y su deidad, y atender a los visitantes que vienen a rezar. El shamusho tiene un puesto abierto cerca de la entrada en el que se venden los amuletos shinsatsu y mamorifuda, las flechas hamaya, las tablillas ema y los omikuji que predicen nuestra fortuna entre otros objetos.



Un jinja

Un jinja (神社), a veces también llamado yashiro (屋代) es un santuario sintoísta o el área natural que le rodea. Informalmente, al jinja se refiere a veces a las edificaciones de un santuario. A diferencia de las iglesias y mezquitas, tradicionalmente un jinja no posee características de una capilla o un lugar para la predicación; su único propósito es para consagrar y realizar cultos a un kami o deidad sintoísta (aunque también un espíritu o el alma de un fallecido puede ser considerado kami). En los siglos recientes, especialmente los kami más importantes han sido santificados a través de Japón.

La palabra jinja ha sido usada de manera oficial en Japón desde 1882 (por la Ley de clasificación de organizaciones sintoístas). Existen alrededor de 80 000 a 100 000 jinja registrados en Japón (el número menor indica los "jinja combinados"), aunque el número real puede ser mucho mayor (debido a que existen santuarios muy pequeños o ya no son administrados). Los jinja se autofinancian a través de donaciones y asociados con las municipalidades.

Los santuarios en miniatura llamados hokora ocasionalmente pueden encontrarse en las carreteras, dentro de santuarios grandes llamados (sessha (摂社) o massha (末社)) o también ser santuarios portátiles (mikoshi) que se llevan durante los festivales.

En Japón se estima que existen cerca de 100 000 jinja.

Historia

El Santuario Yasukuni es una de las jinja más polémicas, ya que se le rinde admiración a los soldados japoneses muertos en combate.

Tradicionalmente la existencia de las jinja en la historia japonesa surge con la aparición del Emperador Jinmu, primer Emperador de Japón. La aparición de las jinja como un tipo de arquitectura religiosa independiente puede ser atribuido históricamente en tres teorías:

Las formas más tempranas de culto sintoísta o de las religiones más antiguas de Japón, tenían sus lugares para el culto de los kami, particularmente en densos bosques llamados himorogi (lugares donde los árboles crecen densamente"). Si es cierto que los árboles funcionaban como improvisados santuarios naturales, las generaciones posteriores precisaron de hacer lugares creados por el hombre. Con este suceso, dichos lugares fueron inicialmente piedras sagradas que marcaban el sitio (iwasaka) y posteriormente evolucionaron con la edificación de estos puntos hasta llegar a los santuarios actuales.

Otra teoría indica que las jinja se desarrollaron a partir de las tumbas de los héroes japoneses, que eran muy admirados. En el Antiguo Japón, se desarrolló una relación típica donde todos los fenómenos estaban conectados con la muerte, y que se sincretizó hasta la actualidad en el sintoísmo. Por ejemplo, con la muerte del legendario kami Izanagi, llevó a la admiración de este en un sitio llamado Kakure no miya (Santuario de los muertos). El culto a los ancestros, es una de las características más sustanciales del sintoísmo y que originó al desarrollo de los lugares religiosos.

De igual manera cuando el budismo llegó a Japón en el siglo VII, el sintoísmo tuvo que rediseñar sus lugares de culto por lugares más armoniosos como palacios y residencias de la aristocracia japonesa como lugares religiosos.



ana karina gonzalez huenchuñir


Los Kamidana (神棚, kami-dana, lit. "dios/estantería espiritual") son altares domésticos en miniatura provistos para venerar un kami sintoísta. Se encuentran más comúnmente en Japón, el hogar del culto a los kami.​

El kamidana generalmente se coloca en lo alto de una pared y contiene una amplia variedad de artículos relacionados con las ceremonias de estilo sintoísta, el más destacado de los cuales es el shinkyo, un objeto destinado a albergar a un kami elegido, lo que le da una forma física para permitir la adoración. Los kamidana shinkyo son comúnmente espejos circulares pequeños, aunque también pueden ser piedras (magatama), joyas o algún otro objeto con un gran valor simbólico. El kami dentro del shinkyo es a menudo la deidad del santuario local o uno particular de la profesión del dueño de la casa. Una parte del kami (bunrei) se obtuvo específicamente para ese propósito de un santuario a través de un proceso llamado kanjō.

La adoración en los kamidana generalmente consiste en ofrecer oraciones simples, comida (por ejemplo, arroz, fruta, agua) y flores. Antes de adorar en el kamidana, es ritualmente importante que los miembros de la familia se limpien las manos o la boca.

También se pueden encontrar Kamidana en algunos dōjō tradicionales de artes marciales japonesas.



Ofuda emitido por un santuario shinto. Ofuda del Kǒjinyama-jinja(ja) (荒神山神社).


O-fuda (御札 O お札, O-fuda (御札 or お札 o-fuda)) es un tipo de amuleto para el hogar o talismán, emitido por un santuario shinto, colgado en la casa para protección, un gofu (護符) (護符). También puede llamarse shinpu (神符) (神符). Se hace escribiendo el nombre de un kami y el nombre del santuario shinto o de un representante del kami en una tira de papel, madera, tela, o metal.

Uso.

El Ofuda es renovado anualmente antes del fin de año, y luego se cuelga en una puerta, pilar, o techo. También puede ser colocado dentro de una capilla shinto privada (kamidana). Se cree que podrá proteger a la familia del daño general, como una enfermedad. Se puede colocar un o-fuda más específico cerca de objetos particulares como uno para la cocina para protegerla de incendios accidentales. Un popular o-fuda llamado jingū-taima (神宮大麻) o sencillamente taima (大麻) es emitido por el gran templo de Ise. Antaño hecho de tela de cáñamo (taima) pero hoy en día expedido en IseWashi (Washi (papel japonés) hecho en Ise) que se bendice y reemplaza cada año — el uso de cáñamo como material era común en la antigüedad.

El popular ofuda llamado Jingū-taima hecho en
 IseWashi, emitido por este santuario sintoista



Una forma portátil de o-fuda, comúnmente llamado omamori (お守り o 御守, o-mamori) es típicamente entregado envuelto en una bolsa pequeña hecha de tela decorada. Esto tiene su origen en el Onmyōdō y el budismo, pero posteriormente fue adoptado también por el Sintoísmo. Ambos, templos budistas y santuarios shinto, emiten estos o-mamori. Mientras se dice que un o-fuda protege a toda la familia, un o-mamori ofrece apoyo para beneficios personales.


El sintoísmo es la religión autóctona del Japón. Esta creencia recibe el nombre de "Camino de los dioses (o espíritus)", expresado tanto mediante la frase vernácula Kami no Michi como por el sinónimo shinto, variación japonesa de las palabras chinas shen (espíritu) y dao (camino). 

Ambas expresiones se escriben con los caracteres chinos para shen y dao. La palabra shinto (sintoísmo) ha sido la expresión mas corriente desde el resurgimiento de esta religión en los siglos XVIII y XIX. Los orígenes de esta religión se remontan a la prehistoria japonesa, aunque no está claro si la cultura Jomón (entre 11000 y 300 a.C.) poseía un sistema de creencias basado en la reverencia hacia kami, al menos de forma parecida a la actual. Con la llegada de la cultura Yayoi (entre 300 a.C. y 300 d.C.) sí que aparecen ya elementos iconográficos claramente sintoístas.

 El concepto sintoísta más antiguo y fundamental es el de kami (espíritu, ser divino, dios o diosa). Antes de la llegada del budismo en el siglo VI, el sintoísmo carecía de representaciones artísticas o literarias de sus variados mitos y creencias, de modo que no contaba con un panteón definido. Los kami eran innumerables y ubicuos, ya que cualquier persona -viva o muerta-, lugar u objeto de cualidades numinosas o trascendentales podían llegar a ser considerados como tales. Distintas influencias irían contribuyendo al desarrollo de un panteón Shinto; el budismo Mahayana, por ejemplo, ofrecía con su ordenación del cosmos, un rico modelo de representación literaria y artística.

 La ideología política presente en los poemas épicos Kojiki y Nikonshoki sugiere una clasificación de los kami Shinto tendente a establecer un nexo directo entre la Diosa del Sol y los gobernantes Yamato. Por lo demás, la erección de santuarios por parte de la casa imperial y la nobleza también contribuiría al enriquecimiento del incipiente panteón. Según consta en el Kojiki, existían más de ocho millones de kami, lo que en japonés equivale a decir que su número es infinito.

 Éstos incluyen innumerables deidades tutelares vagamente definidas procedentes de clanes, aldeas y barrios (ujigami), "espíritus de lugar" (montañas, ríos, cascadas, etc.) y otros fenómenos naturales, como el kamikaze, el tifón que salvó a Japón de una invasión mongol por mar en el siglo XIIII. Algunos kami son oni, espíritus demoníacos y vengativos, mientras que otros son una mezcla de deidades benignas, importadas por el budismo y el taoísmo. Los espíritus de los ancestros son otra categoría importante de kami. Para los creyentes, tras la muerte el alma de las personas se convierte en kami, por lo que los espíritus de los antepasados es venerado en santuarios domésticos. Algunos kami ancestrales, como los espíritus del emperador Meiji y otros gobernantes, pueden convertirse en el foco de cultos más extendidos. 

Así, el santuario Meiji es el centro sintóista mas importante de Tokio. También los kami de todos los muertos de guerra de Japón desde 1872 son venerados en el santuario de Yasukuni de Tokio. Los kami más conocidos son dioses y diosas antropomórficos, como los kami celestiales (amatsukami), entre ellos la muy venerada diosa del Sol Amaterasu; y los kami terrenales (kunitsukami), entre los que destaca el popular Okuninushi, dios guardián del Japón y de sus emperadores. Éste es venerado en el santuario de Izumo Taisah, el segundo más importante del Japón después del de Amaterasu, en Ise. Otros kami destacados son Inari, dios del arroz, o los "siete dioses de la suerte", que encarnan distintas características deseables.

Kami.

Divinidad Shinto. Abarca una amplia gama, desde hombres endiosados, héroes y ancestros, objetos sagrados dotados de poderes y las intangibles fuerzas de la naturaleza. Contaban con una jerarquía propia y santuarios dedicados a algunos de ellos, a pesar de que la mayoría carece de nombre. No tenían una especial preocupación por los problemas humanos; sin embargo, eran atraídos a los santuarios mediante festividades agrícolas y otras de tipo ritual.

Los santuarios.

La geografía sagrada del Japón es bastante diversa. Algunas de las varias religiones del país tienen como lugares sagrados a elementos o paisajes naturales, tales como cascadas o montañas. Casi todas las afloraciones rocosas, tríos, colinas y cascadas distintivos pueden guardar alguna relación con un templo o un santuario locales, o bien con ambos. Así, por ejemplo, la majestuosa cascada de Nachi, tenida por muchos como la encarnación de un kami poderoso, igual que el monte Fuji. Con respecto a los edificios, existen dos tipos principales: el templo budista (otera) y el santuario sintoísta (jinja). Menor es el número de iglesias cristianas (kyokai), levantadas en general cerca de las principales poblaciones.

 Los templos budistas, al igual que sus equivalentes chinos de los que proceden, consisten en un recinto rectangular, cercado por una especie de corredor cubierto. Los japoneses siguieron la costumbre china de erigirlos en la cumbre de una montaña. De ahí que la palabra san o zan (montaña), derivada de la palabra china shan, aparezca con frecuencia en el nombre de los templos budistas japoneses, a pesar de que hayan sido levantados en terreno llano. Templos famosos de montaña son el gran complejo tendai del monte Hiei y los lugares sagrados shingon que adornan el monte Koya. Al recinto del otera se entra atravesando la Gran Puerta del Sur. 

En el patio se alza una pagoda de cinco pisos, en la que tradicionalmente se guardan las reliquias sagradas. En un eje norte-sur con la pagoda se levanta la kondo, o sala principal, que contiene imágenes sagradas de Buda. Además también hay una daikodo o lugar para las reuniones y la lectura. Completan el conjunto las dependencias sacerdotales y el refectorio. Siempre que es posible, el complejo está rodeado por un jardín, algunas de cuyas partes también son sagradas, como el famoso jardín zen del templo de Ryoanji de Kyoto. El jinja sintoísta es también un complejo de varios edificios y, excepto los diminutos santuarios situados en los tejados de los grandes almacenes y otros edificios elevados modernos, casi siempre se levantan en un entorno natural, aunque sea de tan sólo unos pocos árboles en un conjunto urbano.

 Los jinja más antiguos eran recintos al aire libre, a veces rodeando un objeto venerado de la naturaleza, como un árbol o una piedra. Posteriormente surgieron los recintos cerrados. Muchos santuarios fueron dedicados al culto a las deidades protectoras del arroz, por lo que habían sido construidos imitando almacenes de arroz, con el techo de paja. Los dos más antiguos son también los más sagrados: Ise e Izumo. A partir del periodo Nara muchos jinja incorporan elementos de origen chino, como tejados a dos aguas vueltos hacia arriba y pintura de tono rojizo en lugar de la madera natural y sin adornos. A partir de entonces el aspecto de jinja y otera se hizo similar, aunque son fácilmente distinguibles gracias a una diferencia esencial: mientras que los otera cuentan con una pagoda, los jinja tienen una puerta sagrada o torii.

 La torii consiste, en su forma más simple, en dos postes coronados por dos travesaños, uno de los cuales sobresale de los postes verticales. La función simbólica de la torii es la de marcar el límite o limen entre el exterior impuro y el interior sagrado. Cuando el visitante la atraviesa, se considera que es ritualmente purificado, abandonando la contaminación que lleva consigo. Al otro lado de la torii el principal edificio es la honden o sala principal, en la que se guarda la imagen sagrada del kami al que está adscrito el santuario. Ezisten también dependencias diversas, como almacenes, un edificio exterior frente al cual los fieles oran y realizan ofrendas, y un depósito de agua de piedra para realizar abluciones. Éstas consisten en el lavado de las manos y la boca, y son obligatorias antes de acercarse a la imagen del kami.

Veneración a los antepasados.

A pesar de que hasta mediados del siglo XIX solamente las familias nobles y los guerreros samurai tenían derecho a utilizar apellidos, una de las costumbres tradicionales más seguidas por los japoneses era el culto a los antepasados. Santuarios o lugares sagrados servían para adorar a los antepasados remotos de los habitantes del lugar o a los dioses del clan, todo ello de modo genérico. Un culto a los antepasados familiares más concretos es el que se da en el seno de la casa, en un santuario ubicado en el cuarto de estar de la familia. 

Aquí se honra sólo a los seis o siete últimos miembros de la familia fallecidos, lo que se hace de modo diario y sin distinción de clases económicas o sociales. Diariamente se coloca comida para los padres y los abuelos, así como para los parientes próximos a quienes se recuerda en vida y que están representados sobre el altar con lápidas en miniatura. El culto a los antepasados familiares sólo alcanza a los más cercanos. La tercera generación de ancestros es rápidamente olvidada, y en los cementerios las tumbas de los tatarabuelos están descuidadas. Por contra, las lápidas de los antepasados cercanos ven renovadas las letras de las lápidas anualmente, a fin de mantener su identidad. Sin embargo, cuando ya nadie se acuerda de aquella persona, dejan de hacerlo, así como dejan de guardar tablillas de ella en el santuario familiar.

 Para el japonés tradicional, son objeto de veneración los ancestros que han conocido personalmente, dando mayor importancia al momento presente.

El budismo zen

Durante el periodo Kamakura (1192 - 1333), de máxima expansión budista, dos fueron las corrientes religiosas representativas en Japón: el budismo zen y la secta del Buda Amida. Desde el siglo VIII se practicaba en el país la meditación budista, gracias a las influencias recibidas desde India, China y Corea, pero fue a partir de finales del siglo XII cuando la crisis interna y las relaciones con China convirtieron al budismo zen en la doctrina protegida por el nuevo gobierno, gracias al monje Eisai (1141 - 1215).

 Eisai fue el fundador de la escuela Rinzai, lo que, sin embargo, provocó su destierro de Kyoto, dirigiéndose a la sede del nuevo gobierno feudal en Kamakura, donde encontró la protección y el apoyo para iniciar un amplio movimiento de fundación de monasterios por todo Japón. 

El budismo zen es, sin duda, la religión de la clase guerrera. Sobriedad, disciplina individual, entrenamiento físico y mental fueron inmediatamente aceptados por los samurai y su concepto de virilidad, en oposición al refinamiento femenino del periodo Heian. También el creciente feudalismo encontró una de sus raíces en dicha religión para romper con las anteriores estructuras de poder. En el zen no es necesario el conocimiento intelectual, considerado un estorbo, para alcanzar la iluminación, pues es el esfuerzo individual el que la aporta, lo que denota unas escasas necesidades culturales de esta clase dirigente recién nacida y forjada en los campos de batalla. 

Conceptos como simplicidad esencial, integración en el universo, espontaneidad, fluidez, unicidad, respeto por la naturaleza, mutabilidad o asimetría dinámica, han quedado reflejados en la cultura japonesa, tanto material como intelectual; la pintura, la cerámica o la ceremonia del té son fiel reflejo de estas manifestaciones espirituales. 

El zen es un pensamiento sin textos ni dogmas, basado, principalmente, en el esfuerzo individual, tanto mental como físico, frente a la rigidez del aprendizaje intelectual. El zen, en resumen, no se puede expresar con ningún concepto ni es transmisible de maestro a discípulo; se expresa, sin embargo, a través de todas las artes desarrolladas a lo largo de la historia japonesa.

Bibliotecas y mi colección de libros.

El Sintoismo.

El Budismo.

Literatura oriental.

El Santuario Itsukushima.

Varios

El Arte.

Japón.

Literatura.

Teatro japones


El ritual del té.



ana karina gonzalez huenchuñir



Uno de los ceremoniales japoneses más influenciados por la religión zen es, sin duda, la ceremonia del té y todo el protocolo en torno a ella. El Chado o vía del té es un camino de realización personal entroncado con la disciplina zen. La ceremonia del té ya existía desde el periodo Nara, pero se encontraba recluido en monasterios y templos. El monje Eisai y su discípulo Myoe contribuyeron de forma fundamental a su expansión que, bajo el mandato de Ashikaga Yoshimitsu, estableció una reglamentación bastante rígida. Éste encargó a la familia guerrera Ogasawara la codificación de la ceremonia, viendo la luz una obra de doce volúmenes llamada Sangi-itto-Soshi. 

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La configuración definitiva del ritual del té se le debe atribuir, sin embargo, al maestro Noami (1397 - 1471) y su obra, que le dieron el carácter definitivo de "vía". Los grandes maestros del té brillaron especialmente a finales del periodo Muromachi e inicios del Momoyama. La labor de protección y mecenazgo de las artes que realizaron determinados shogunes, como Yoshimitsu, dio lugar, además de las transformaciones en la ceremonia del té antes citada, a la configuración definitiva del teatro noh.

La ceremonia.

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La ceremonia del té japonesa, conocida como Chanoyu, no sólo es una forma particular de servir el té sino también un culto al arte.

Pero empecemos por el principio, ¿qué significa Chanoyu?…

Literalmente Chanoyu quiere decir “agua caliente para el té”. Chadô (a veces escrito como Sadô) es la filosofía que encierra el aprendizaje de la ceremonia, y significa “el camino del té”.

En términos concretos, la ceremonia japonesa del té consiste en servir el té verde matcha de una forma protocolar. Se busca conseguir la mayor economía posible de movimientos. Está influenciada por el budismo zen y es la más estructurada de todas las ceremonias orientales, ya que está gobernada por un estricto protocolo.

También se la puede definir como la costumbre social más tranquila practicada por las clases altas japonesas desde el siglo XII d.C.

Su objetivo es la creación de una atmósfera especial, en la que los participantes saborean el té y admiran pinturas sobre la naturaleza y otras obras de arte.

Además, es una invitación a olvidar todos los objetos materiales y mundanos para purificar el alma y así alcanzar un estado de armonía espiritual con el universo. Es un ritual de reflexión y autoconocimiento.

Volviendo al té en hebras, cuando estuve en Japón tuve la oportunidad no sólo de hablar con su gente sino también de participar en la primera cosecha de té del año. Todo un privilegio para un amante del té.

Si participaste de una ceremonia o si has visto alguna foto, te habrás dado cuenta de que todos los materiales y equipos utilizados en Chanoyu tienen una construcción, representación o expresión artística.

¿Que utensilios se utilizan en la ceremonia del té?

Los utensilios utilizados para preparar el té son verdaderas obras de arte, delicadas y construidas con una finalidad particular dentro de la ceremonia del té. Vayamos de a uno:

Chawan para ceremonia del té japonesa.

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Chawan: es el cuenco a donde se prepara el té matcha. Se trata de un bowl de  gran tamaño para permitirnos batir el té en polvo matcha en su interior.

Chaire o Natsume: es el recipiente para almacenar el té.

Chasen: es el batidor de bamboo, se lo utiliza para mezclar el té matcha con el agua.

Chashaku: es la cucharita de bamboo con la que se mide la cantidad correcta y se sirve el té matcha.

Hishaku: es el cucharón de bamboo que se utiliza para servir el agua.

Chakin: es el pañuelo blanco de lino que se usa durante la ceremonia para limpiar el bowl.

Fukusa: es el paño de seda utilizado durante la ceremonia para limpiar la chashaku y el chaire.

Es importante destacar que estos utensilios suelen ser valiosos objetos artísticos.

Según el budismo zen, la verdadera belleza reside en la sencillez y la simplicidad. Es una de las premisas de la ceremonia del té japonesa. Algunos hasta la definen como portadora de un “esteticismo de austera simplicidad y refinada pobreza”.

ceremonia del té japonesa ¿Cuales son las premisas?

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Los Principios de Chanoyu.

Chanoyu se basa en cuatro principios: Wa (armonía), Kei (respeto), Sei (pureza) y Jaku (tranquilidad). Todos los objetos que rodean a la ceremonia, así como las actividades que la comprenden, persiguen estos principios. Se cree que la celebración de la ceremonia con plena conciencia de estos principios puede transformar la conciencia humana. ¿Imaginaste que fuese tan poderosa?

¿Cómo se introdujo el Té Matcha en Japón?

Para entender la ceremonia del té japonesa es importante conocer cómo y cuándo se introdujo el té matcha (té verde en polvo) en Japón.

Aunque no lo creas, este té comenzó a beberse en China durante la dinastía Song (960-1279). Pero se popularizó en Japón cuando los monjes budistas japoneses aprendieron a usarlo de los chinos. Los japoneses lo llevaron a su país y así desarrollaron la ceremonia del té japonesa.

En la segunda mitad del siglo XVI, Sen-no Rikyu, figura histórica de la ceremonia japonesa del té, estableció de modo definitivo la forma generalizada del Chanoyu. Se encuentra directamente relacionada con la sensibilidad japonesa y con el budismo zen.

Fue quien introdujo el concepto de ichi-go ichi-e, literalmente, “un encuentro, una oportunidad”. Es una creencia de que cada encuentro debería ser atesorado en la memoria ya que no podrá volver a repetirse.

Esta es nuestra frase preferida y con la que abrimos cada encuentro en el Club de Té. Es una invitación a concentrarnos en el presente en plena conciencia, disfrutando de lo que pasa aquí y ahora. Te aseguro que si lo vives de esta forma, cada momento puede ser mágico.

¿Dónde se realiza el Ritual?

ceremonia del té japonesa ¿dónde se realiza?

El espacio a donde se realiza la ceremonia japonesa del té también es digno de contemplar y disfrutar: el jardín que conduce a la casa de té generalmente cuenta con fuentes de agua, naturales o artificiales, hermosas plantas y árboles dispuestos de forma planificada y estratégica, y la casa de té, sukiya o chashitsu, está cuidadosamente diseñada para celebrar la ceremonia.

Por último, el altar, o tokonoma, que se encuentra dentro de la casa de té, es el espacio elegido a donde se colocan las piezas de arte para su admiración.

¿Cuánto dura la Ceremonia del Té?

La ceremonia completa puede durar cuatro horas o más, y está dividida en cuatro etapas. Muchas veces en las demostraciones la ceremonia se reduce únicamente a la última etapa que dura aproximadamente una hora. Si viajas a Japón, te recomiendo que hagas tiempo en tu agenda para participar de la ceremonia completa!

Pasos de la Ceremonia Japonesa del Té:

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Kaiseki: una comida ligera

La primera etapa de la ceremonia consta de una comida ligera en la que todavía no se bebe el té. La ceremonia se desarrolla con los participantes arrodillados sobre el tatami que cubre el suelo, dentro de la casa de té.

Mientras los invitados están reunidos en la sala de espera, el maestro de ceremonias los conduce por el camino del jardín hasta la sala principal.

En el recorrido hay un recipiente de piedra o una fuente con agua fresca para lavarse las manos y enjuagarse la boca.

Ingresan arrodillados a la sukiya o casa de té. Cada invitado se arrodilla ante la capilla o tokonoma y hace una reverencia respetuosa.

Se admira la obra de arte presentada, como una pintura colgada en la pared o un arreglo floral. Se sirve el kaiseki, que termina con unos dulces a manera de postre.

Naka-dachi: pausa intermedia

Cuando el maestro de ceremonias lo indica, los invitados se retiran a un banco colocado en el jardín que rodea a la casa de té. Antes de regresar a la sukiya deberán volver a lavarse las manos y la boca.

Goza-iri: la fase principal en la que se sirve té espeso

El anfitrión hace sonar un gong de metal 5 o 7 veces. Los invitados regresan a la casa de té. La estampa o pintura ha desaparecido. En su lugar, se ve un recipiente con flores u otro objeto de apreciación, como una caligrafía.

Los recipientes de cerámica para el agua y el té están ya colocados en su sitio. Los invitados admiran el objeto de apreciación y la tetera.

El maestro de ceremonias prepara el Koicha: té matcha espeso. El invitado principal se desplaza sobre sus rodillas para tomar el cuenco. Luego hace una inclinación ante los demás y coloca el cuenco en la palma de su mano izquierda. Al mismo tiempo, lo sujeta por uno de los lados con la mano derecha.

Toma un sorbo, alaba su sabor y toma otros dos o más sorbos. Limpia la parte del borde que ha tocado con los labios. Pasa el cuenco al invitado siguiente que repite las operaciones del invitado principal. Finalmente el invitado principal entrega el cuenco al maestro.

Usucha: fase final, en la que se sirve té claro

El té se prepara individualmente para cada invitado con dos cucharadas de matcha. Cada invitado debe beber su cuenco entero. Cuando cada invitado ha bebido su té, devuelve su cuenco al maestro. Quien es el encargado de limpiarlo con agua y luego con una chakin (servilleta de lino).

El maestro de ceremonias saca los utensilios de la sala y hace una reverencia en silencio indicando que ha terminado. Los invitados entonces abandonan la sukiya.

¿Cómo puedo aprender más sobre la Ceremonia Japonesa del té?

El Club del Té cuenta con actividades que te permitirán adentrarte en el mundo del té japonés y su ceremonia. Nuestras actividades tienen distinto nivel de profundidad y están pensadas para amantes del té y para profesionales de la industria.

Comenzando por las catas, que son encuentros en la que dedicamos unas 3 horas a descubrir diferentes tés. Podrás conocer diferentes grados, calidades y formas de preparación del té matcha.

También te invitamos a descubrir diferentes tés del país del Sol Naciente en nuestra Cata de Té Japonés.

Luego en el curso de Sommelier de Té de El Club del Té conocerás los fundamentos filosóficos y culturales de esta ceremonia, así como aprenderás a batir correctamente el té verde matcha.



Tipo de Plegarias Sintoístas.

Sacerdote en un templo.

La espiritualidad sencilla y luminosa y profunda del sintoísmo se revela a través de rituales y ceremonias. Ceremonias sintoístas tradicionales, relativamente sin cambios durante miles de años crear el espacio para una mayor conexión con la vida primitiva que da fuerzas al tiempo que nos conecta con nuestras raíces intuitivos. Ceremonias sintoístas son para conectarnos con Daishizen-no-Meguri los movimientos incesantes de la Gran Naturaleza.

Shingan Joju Kigan oraciones para la realización de mejores deseos 

KANAI Anzen Kigan oración por la seguridad de la familia y la felicidad 

Anzan Kigan oración por nacer y parto seguro 

Kenkou Choju Kigan oración por la salud y la longevidad 

Byoki Heyu Kigan oraciones para la recuperación de la enfermedad 

Shōbai HANJYO Kigan oraciones para el éxito empresarial 

GAKUGYO Joju Kigan oración por el éxito académico 

Ryoen Kigan oración por la buena relación 

Kotsu ANZENKIGAN oración por la seguridad del tráfico 

Geino JOTATSU Kigan oración por el éxito en el arte 

BUDO JOTATSU Kigan oración por el éxito y la seguridad del entrenamiento marcial 

RYOKO Anzen Kigan oración para viajes seguros 



Mitología Japonesa.



Seoritsu hime,  es el diosa de la purificación, así como  del agua y la lluvia, y desempeña el papel de lavar las impurezas de los ríos y el mar.




La mitología japonesa es un sistema complejo de creencias. El panteón Shinto por sí solo se compone de una colección numerosa​ de kami ("dioses" o "espíritus" en japonés). A pesar de la influencia de la civilización china antigua, una parte muy importante de la religión y mitología japonesa son únicas. Contiene tradiciones Shinto y budistas así como creencias populares agrícolas. Por otra parte, a diferencia de la mitología griega, nórdica y egipcia, es relativamente difícil distinguir cuál es verdaderamente un "mito" para los japoneses.

Los mitos japoneses convencionales se basan en el Kojiki, en el Nihonshoki y algunos libros complementarios. El Kojiki que literalmente significa "registro de cosas antiguas" es el libro más viejo reconocido sobre mitos, leyendas, y la historia de Japón y el Nihonshoki es el segundo más antiguo. El Shintoshu explica orígenes de deidades japonesas desde una perspectiva budista mientras que el Hotsuma Tsutae registra una versión diferente sobre la mitología.

Un resultado notable de la mitología japonesa es que explica el origen de la familia imperial, y les representa como descendencia divina. La palabra japonesa para Emperador en Japón, tennō (天皇), significa el "Soberano celestial" (el carácter 天 significa "cielo").

Escritura de los nombres propios.

Muchas deidades aparecen en los escenarios de la mitología japonesa, muchos de ellos tienen múltiples alias y además algunos de sus nombres son muy largos. Aquí se muestran los más prominentes, y en su forma abreviada.

Por ejemplo, Ninigi, o Ame-Nigishikuni-Nigishiamatsuhiko-Hikono-no-Ninigi-no-Mikoto, se puede abreviar también como: Hikoho-no-Ninigi u Hono-Ninigi.
En algunas partes de este artículo, los nombres propios están escritos de una manera histórica. h, y, y w subrayados denotan letras silenciosas; se omiten del deletreo moderno. Esta convención es peculiar a este artículo. Otras sílabas se modernizan como sigue (véase también los sistemas japoneses de romanización).

  • hu está modernizado como fu.
  • zi y di están modernizados como ji. (la distinción desaparece)
  • zu y du están modernizados como tsu. (la distinción desaparece)
  • oo está modernizado como o u oh.

Por ejemplo, varias pronunciaciones de Ohonamudi incluyen Ohonamuji, Oonamuji, Ohnamuji, entre otras.
Debido a razones históricas, k, s, t, y h en algunas ocasiones se confunden con g, z, d, y b respectivamente.

Por ejemplo, varias pronunciaciones de Ohonamudi también incluyen Ohonamuti y Ohonamuchi.

Mito de la creación

Después de la creación de los cielos y la tierra, en Takamagahara nacerían los Kotoamatsukami y los siete dioses de Kamiyonanayo (los dioses de los cinco pilares que aparecieron en el momento de la creación de los cielos y la tierra).
Estos primeros dioses convocaron dos criaturas divinas a la existencia, el macho Izanagi y la hembra Izanami, y les encargaron la creación de la primera tierra. Para ayudarles a realizar esto, se les dio a Izanagi e Izanami una lanza decorada con joyas, llamada Amenonuhoko (lanza de los cielos). Entonces, las dos deidades fueron al puente entre el Cielo y la Tierra, Amenoukihashi (puente flotante de los cielos) y agitaron el océano con la lanza. Cuando las gotas de agua salada cayeron de la punta de la lanza, formaron la isla Inojoro (auto-formada).

Descendieron del puente de los cielos e hicieron su casa en la isla. Ya que deseaban unirse construyeron un pilar llamado Amenomihashira y alrededor de él levantaron un palacio llamado Yahirodono (la habitación cuya área es de 8 brazos). Izanagi e Izanami giraron alrededor del pilar en direcciones opuestas y cuando se encontraron, Izanami, la deidad femenina, habló primero con un saludo. Izanagi pensó que esta no era la manera apropiada, sin embargo se unieron de todos modos. Tuvieron dos hijos, Hiruko (infante del agua) y Awashima (isla de burbujas) pero fueron mal hechos y no se consideraron dioses.

Pusieron a los niños en un bote y los embarcaron al mar. Entonces les pidieron a los otros dioses una respuesta sobre lo que hicieron mal. Ellos respondieron que el dios masculino debió haber iniciado la conversación durante la "Ceremonia de Unión". Así que Izanagi e Izanami se dirigieron alrededor del pilar una vez más, y esta vez, cuando se encontraron, Izanagi habló primero y su matrimonio fue exitoso.

De esta unión nacieron Ōyashima (大八洲), o las ocho grandes islas de la cadena japonesa:

Awaji
Iyo (posteriormente Shikoku)
Oki
Tsukushi (posteriormente Kyushu)
Iki
Tsushima
Sado
Yamato (posteriormente Honshu)

Nótese que Hokkaidō, Chishima, y Okinawa no fueron parte de Japón en los tiempos antiguos.

Crearon seis islas más y muchas deidades. Sin embargo, Izanami murió al dar a luz al infante Kagutsuchi (encarnación del fuego) o Ho-Masubi (causante del fuego). Fue enterrada en el “Monte Hiba”, en la frontera de las viejas provincias de Izumo y Hōki, cerca de Yasugi en la Prefectura de Shimane. Sumido en cólera, Izanagi mató a Kagutsuchi. Su muerte también creó docenas de deidades.

Los dioses nacidos de Izanagi e Izanami son simbólicos sobre aspectos importantes de la naturaleza y la cultura, pero ellos son muchos para ser mencionados aquí.

Yomi, la tenebrosa tierra de los muertos.

Izanagi se lamentó de la muerte de Izanami y emprendió un viaje a Yomi o "la tenebrosa tierra de los muertos". Izanagi encontró muy poca diferencia entre Yomi y el mundo terrenal, excepto por la oscuridad eterna. Sin embargo, esta oscuridad sofocante fue suficiente para provocarle dolor en ausencia de la luz y la vida en la tierra de arriba. Rápidamente buscó a Izanami y la encontró. En un principio Izanagi no pudo verla por completo debido a que las sombras ocultaban su apariencia. Sin embargo él le pidió a ella que regresara con él. Izanami le escupió, indicándole a Izanagi que ya era demasiado tarde. Ella ya había probado el alimento del inframundo y ahora ya era una con la tierra de los muertos. Ella no podría regresar más a la vida.

Izanagi se quedó impactado por estas noticias, pero aun así renunció a ceder ante los deseos de Izanami de quedarse en la oscuridad de Yomi. Izanami aceptó volver al mundo superior, pero antes le pidió a Izanagi que le dejara tiempo para dormir y que no entrara en su dormitorio. Mientras que Izanami dormía, él tomó el peine que sostenía su largo cabello y lo encendió como una antorcha. Bajo la repentina explosión de luz, él vio la horrible forma actual de la una vez hermosa y agraciada Izanami. Ahora ella era una forma de carne en descomposición con gusanos y criaturas asquerosas que se deslizaban sobre su cuerpo destrozado.

Gritando ruidosamente, Izanagi no tuvo control sobre su miedo y comenzó a correr, intentando volver a la vida; abandonando a su esposa muerta. Izanami se despertó llorando indignada y lo persiguió. Al huir, Shikomes salvajes (mujeres asquerosas) también persiguieron al asustado Izanagi, guiadas por Izanami para atraparlo. Pensando rápidamente, Izanagi primero lanzó su gorro, el cual se convirtió en un racimo de uvas negras. Las shikome tropezaron con éstas pero continuaron su búsqueda. Después, Izanagi lanzó su peine, que se convirtió en un grupo de brotes de bambú. Ahora eran las criaturas de Yomi quienes comenzaron a perseguirlo, pero Izanagi orinó en un árbol, creando un gran río que aumentó su aplomo. Desafortunadamente, todavía persiguieron a Izanagi, forzándolo a lanzar melocotones sobre ellos. Él sabía que esto no los retrasaría por mucho tiempo, pero él ya estaba casi libre, porque los límites de Yomi ahora estaban más cerca.

Izanagi llegó rápidamente a la entrada y empujó un canto rodado en la boca de la caverna, la cual era la entrada a Yomi. Izanami gritó detrás de esta impenetrable barricada y le dijo a Izanagi que si él no la dejaba salir ella destruiría a 1000 residentes vivos cada día. Él furiosamente le contestó que entonces el daría vida a 1500.

Y de esta manera comenzó la existencia de la muerte, causada por las manos de la orgullosa Izanami, la esposa abandonada de Izanagi.

Sol, Luna y Viento.

Izanagi se fue a purificar después de recuperarse de su descenso a Yomi. Mientras se desnudaba y se quitaba los adornos de su cuerpo, cada artículo que él dejaba caer al suelo formó una deidad. Incluso surgieron más dioses cuando él se sumergió en el agua para lavarse. Los más importantes fueron creados de su rostro una vez que este se lo lavó:

  • Amaterasu (encarnación del sol) de su ojo izquierdo,
  • Tsukuyomi (encarnación de la luna) de su ojo derecho, y
  • Susanoo (encarnación del viento o de la tormenta) de su nariz.
  • Izanagi se dispuso a dividir el mundo entre ellos con Amaterasu heredando los cielos, Tsukuyomi tomando el control de la noche y la luna y el dios tormenta Susano'o poseyendo los mares.

Amaterasu y Susano'o

Amaterasu, la poderosa diosa del sol de Japón, es la deidad más conocida de la mitología japonesa.

Sin embargo, su incontrolable hermano Susano'o, es igualmente infame y aparece en varios cuentos. Una historia dice del comportamiento imposible de Susano'o contra Izanagi. Izanagi, cansado de las quejas repetidas de Susano'o, lo desterró al Yomi. Susano'o a regañadientes lo consintió pero tenía asuntos pendientes que atender primero. Él fue a Takamagahara (cielo) a despedirse de su hermana, Amaterasu. Amaterasu conocía que su imprevisible hermano no tenía ninguna buena intención en mente y se preparaba para la batalla. "¿Con qué propósito has venido aquí?" preguntó Amaterasu. "Para decir adiós," contestó Susano'o.

Pero ella no creyó sus palabras y solicitó una competencia para probar su buena fe. El desafío fue fijado en cuanto a quién produciría el niño divino más noble. Amaterasu hizo a tres mujeres de la espada de Susano'o, mientras que Susano'o hizo a cinco hombres de la cadena de ornamento de Amaterasu. Amaterasu otorgó el título a los cinco hombres hechos de sus pertenencias. Por lo tanto, atribuyeron a las tres mujeres a Susano'o.

Es suficiente con decir, que ambos dioses se declararon vencedores. La insistencia de Amaterasu en su demanda condujo Susano'o a campañas violentas que alcanzaron su clímax cuando él lanzó un potro medio desollado -un animal sagrado para Amaterasu- en la sala donde Amaterasu tejía, causando la muerte de uno de sus asistentes. Amaterasu huyó y se ocultó en la cueva llamada el Iwayado. Mientras que la encarnación del sol desapareció en la cueva, la oscuridad cubrió el mundo.

Todos los dioses y diosas en turno, trataron de convencer a Amaterasu para que saliese de la cueva, pero ella los rechazó a todos. Finalmente, el kami de la festividad, Ame-no-Uzume, tramó un plan. Ella colocó un gran espejo de bronce en un árbol, frente a la cueva de Amaterasu. Luego Uzume se arropó en flores y hojas y volcó una tina de baño, y comenzó a bailar sobre ella, percusionando la tina con sus pies. Finalmente, Uzume se deshizo de las hojas y flores y bailó desnuda. Todos los dioses masculinos se hartaron de reír. Cuando ella se asomó después de su larga estancia en la oscuridad, un rayo de la luz llamado "amanecer" escapó y Amaterasu se deslumbró por su propio reflejo en el espejo. El dios Ame-no-Tajikarawo la sacó fuera de la cueva y esta fue sellada con una cuerda sagrada [shirukume]. Rodeada por la festividad, la depresión de Amaterasu desapareció y ella accedió a devolver su luz al mundo. Desde entonces Uzume fue conocida como el kami del amanecer y también como el de la festividad.

Susano'o y Orochi.

Susano'o, que fue exiliado del cielo, llegó a la Provincia Izumo (ahora parte de la Prefectura de Shimane). Al llegar se encontró a un viejo y a su esposa sollozando al lado de su hija. La vieja pareja explicó que, originalmente, tuvieron ocho hijas quiénes fueron devoradas una a una, cada año, por el dragón llamado Yamata-no-orochi ("serpiente de ocho picos", de la cual se decía se originó de Kosi que es ahora la región Hokuriku). El terrible dragón tenía ocho cabezas y ocho colas. Kusinada o Kushinada-Hime (princesa del arroz blanco) era la última de las ocho hijas.

Susano'o, que se dio cuenta inmediatamente de la relación de la vieja pareja con la diosa del sol Amaterasu, ofreció su ayuda en pago de la mano de su hermosa hija. Los padres aceptaron y Susano'o transformó a Kushinada en un peine y la ocultó en su pelo. También ordenó construir una cerca alrededor de la casa, con ocho puertas abiertas en la cerca, ocho mesas colocadas en cada puerta, ocho barriles colocados en cada mesa y cada uno de los barriles llenados con licor de arroz elaborado ocho veces.

El dragón Orochi, al llegar al lugar, quedó fascinado por el licor, lo bebió y durante el estupor que le produjo, Susano'o lo asesinó y un río cercano se tornó rojo con la sangre del dragón. Cuando Susano'o cortó el dragón en pedazos, encontró una excelente espada en su cola, tan dura que su propia espada no la había podido cortar. Posteriormente la espada fue presentada a Amaterasu y la llamaron “Ame no Murakumo no Tsurugi” (más tarde llamada Kusanagi). Esta espada sería la protagonista en muchos otros cuentos posteriores.

Príncipe Ōnamuji.

Ōnamuji (también conocido como Ōkuninushi) era un descendiente de Susanowo. El, junto con sus muchos hermanos, compitió por la mano de la princesa Yakami de Inaba. Mientras viajaba de Izumo a Inaba para cortejarla, los hermanos se encontraron un conejo desollado yaciendo en una playa. Al ver esto le dijeron al conejo que se bañase en la playa y se secara con el viento en una alta montaña, el conejo les creyó y sufrió en agonía. Ōnamuji, quien se reía a espaldas de sus hermanos, llegó y vio al conejo dolorido y mando al conejo a bañarse en agua fresca y cubrirse con un polvo de la flor gama (cattail). El conejo sanado, quien en realidad era una deidad, le informó a Onamuji que él sería quien desposaría a la Princesa Yakami.

Las pruebas de Ōnamuji fueron muchas y murió en dos ocasiones por sus celosos hermanos. En las dos ocasiones su madre Kusanda-hime lo salvaría. Perseguido por sus enemigos, él se aventuró al reino de Susanowo donde él se encontró con la hija del vengativo dios, Suseri-hime. Susanowo probaría a Onamuji en varias ocasiones pero al final, Susanowo aprobó al joven muchacho y predijo su victoria contra sus hermanos.

Aunque la tradición Yamato atribuye la creación de las islas japonesas a Izanagi y a Izanami, la tradición Izumo dice que Onamuji, junto con un dios enano llamado Sukunabiko, contribuirían o por lo menos acabarían la creación de las islas de Japón.

Prosperidad y eternidad.

Ninigi, nieto de Amaterasu, conoció a la Princesa Konohana-sakuya (símbolo de las flores), la hija de Yamatumi (amo de las montañas). Ellos se enamoraron y Ninigi pidió a Yamatumi la mano de su hija. El padre estuvo tan complacido que ofreció la mano de sus dos hijas, Iwanaga (símbolo de piedra) y Sakuya (símbolo de flores). Pero Ninigi solo se casó con Sakuya y rehusó a Iwanaga.

"Iwanaga está bendecida con la eternidad y Sakuya con la prosperidad", Yamatumi dijo en lamentación, "al rehusar a Iwanaga, tu vida será breve de ahora en adelante". Debido a esto, Ninigi y sus descendientes se hicieron mortales.

Sakuya concibió de noche y Ninigi dudó de ella. Para probar la legitimidad de sus niños, Sakuya juro por su suerte y se arriesgó; ella incendio su habitación mientras daba luz a sus tres hijos y debido a esto, Ninigi reconoció su castidad. Los nombres de los niños fueron Hoderi, Hosuseri, y Howori.

Período de Instalación.

Amaterasu ordenó a su nieto Ninigi gobernar sobre los suelos. Ella le dio tres tesoros sagrados:

  • El collar magatama de Yasakani no magatama (ahora situado en el palacio imperial);
  • El espejo de bronce de Kata no kagami (ahora en el templo de Ise); y
  • La espada Kusanagi (una posible réplica que ahora está en el templo de Atsuta, Nagoya).
Los primeros dos fueron hechos para sacar a Amaterasu de Iwayado. El último fue encontrado en el cuerpo del dragón Yamata no Orochi. De estos tres, el espejo es el símbolo de Amaterasu. Los tres juntos constituyen los Tesoros Imperiales de Japón.

Ninigi y su compañía bajaron a la tierra y llegaron a Himuka, allí él fundó su palacio.

Flujo y reflujo.

Hoderi vivió de la pesca en el mar mientras que su hermano Howori vivió de la caza en las montañas. Un día, "Howori" le pidió a su hermano intercambiar los papeles por un día. "Howori" intento pescar, pero no pudo conseguir nada y además perdió el anzuelo que su hermano le presto. Hoderi acusó implacablemente a su hermano y no aceptó sus disculpas.

Mientras que "Howori" estaba sentado en una playa, perplejamente dolorido, Shihotuti le dijo que viajara en un barco llamado el Manasikatuma y que se dirigiera a cualquier sitio que le llevará la corriente. Después de este consejo, Howori llegó a la casa de Watatumi (amo de los mares). Allí él conoció a Toyotama, hija de Watatumi y se casó con ella. Después de tres años de la unión, recordó a su hermano y su anzuelo, entonces le habló a Watatumi sobre él.

Watatumi pronto encontró el anzuelo en la garganta de una brema y se lo dio Howori. Watatumi también le dio dos bolas mágicas, Sihomitutama, que podía causar una inundación, y Sihohirutama, que podía causar un reflujo y lo mandó a la tierra, junto con su novia.

Mientras Toyotama daba a luz, ella le pidió Howori que no la mirase durante su parto. Sin embargo, Howori, lleno de curiosidad, miró furtivamente, y la vio transformada en un tiburón en el momento que nació su hijo, Ugaya. Enterada de esto, Toyotama desapareció en el mar y no volvió pero ella confió a su hermana Tamayori sobre su vivo deseo por Howori.

Ugaya se casó con su tía Tamayori y tuvieron cinco hijos, incluyendo a Ituse y Yamatobiko.

Leyendas

Primer Emperador: En la mitología japonesa, Yamasachi-hiko se casó con la hija del dios del mar, y nace un niño nombrado Ugaya-fukiaezu. Ugaya-fukiaezu tenía 4 hijos. Pero su segundo y tercero hijo viajaron a otros lugares. Más adelante el primero y cuarto hijo lucharon por unificar Japón e Iwarebiko se convertiría en el primer emperador y pasó a llamarse emperador Jinmu que conquista la tierra de Yamato. En esta línea está la casa imperial de Japón.

El primer emperador legendario de Japón fue Iwarebiko. El estableció el trono en 660 a. C.

Su casta se resume a continuación:

  • Iwarebiko es hijo de Ugaya y de Tamayori.
  • Ugaya es hijo de Howori y de Toyotama.
  • Howori es hijo de Ninigi y de Sakuya.
  • Ninigi es hijo de Osihomimi y de Akidusi.
  • Osihomimi nace de un ornamento de Amaterasu (Divinidad del sol).
  • Amaterasu nace del ojo izquierdo de Izanagi.
  • Izanagi nace de su propio acuerdo.

ana karina gonzalez huenchuñir

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